CUBA: OTRO ENFRENTAMIENTO CON OEA (II)
Nota previa:
Desde el periodismo, no totalmente objetivo, hace pocos días desde la Mesa Redonda (Cubavisión Internacional-Habana, sat. 155 o Canal Sur-Caracas, 156), se habló por activa, y menos por pasiva, de la Organización de Estados Americanos, con alusión a la reciente V Cumbre de Las Américas, Puerto España, con especial mención a Cuba, situación actual y su reincorporación a la misma…
Decimos periodismo no totalmente objetivo, por que allí se habló de todo lo negativo en el hemisferio occidental (a la sombra de los EE.UU), apenas se mencionó a la entonces URSS y sus “entramados” anti OEA, Pacto de Varsovia, COMECON, Praga, e injerencia en países iberoamericanos, etc.
Pretendiendo la objetividad histórico-periodística, sigue capítulo que aborda la situación “in situ” desde visión en la prensa del momento, cuando fue expulsada de la citada OEA (hoy en decadencia, parece), y que por supuesto admite otras observaciones…
El autor
MIGUEL LEAL CRUZ
PERIODISMO HISTORICO
CANARIAS-ESPAÑA
------------
Capítulo XXXIV
CUBA Y EL CONSEJO DE MINISTROS DE LA OEA
A comienzos del año 1962, la actitud de los Estados Unidos y de su Gobierno en torno a las relaciones con la Cuba fidelista, cambia notablemente después de haber reanudado relaciones diplomáticas con la República Dominicana. Según leemos[1] en el periódico santacrucero citado, El Día: “Llegó a ser, tal hecho un gran éxito para Cuba, que fue necesario preparar proyectos de resolución, en los que se propone que los ministros de Asuntos Exteriores de los países Iberoamericanos, faciliten a Fidel y a su régimen un plazo de 30 días, a propuesta del Ministro de Colombia, para que rompa sus lazos con los países comunistas o, en caso contrario, se disponga a enfrentarse con medidas represivas colectivas”. El mismo rotativo, tres meses después, denuncia que los guerrilleros castristas cometen espantosos crímenes en los campos de Colombia. Estos bandoleros y salteadores están armados con fusiles y municiones de origen checo. A algunos se le ha encontrado cartas que dirigían a Rául Castro y a Che Guevara[2].
En fuentes periodísticas, generalmente bien informadas, se dice que la propuesta contenida en el memorando (sic), al efecto, ha sido enviada esta semana a los distintos Gobiernos, que componen la OEA, para someter la propuesta al Consejo de Ministros de Asuntos Exteriores que se reunirá el día 22 del mes de enero en Punta del Este, Uruguay
Fidel Castro y su régimen, lejos de tomar en consideración tal petición, y tras tres años de mandato en Cuba, contesta abriendo plenamente las puertas de su país al comunismo soviético[3].
En crónica de la agencia Efe, desde La Habana para la prensa española, informa de la celebración por el tercer aniversario del triunfo revolucionario y de un desfile militar, al que siguió un largo discurso con los líderes principales. Fidel Castro y su hermano Raúl, ministro de las Fuerzas Armadas, así como en presencia de otros miembros del Gobierno, diplomáticos e invitados afectos al régimen, acudieron a la plaza que ha sido bautizada con el nombre de Revolución, donde el presidente de la República, Osvaldo Dorticós, ocupaba una tribuna. Una batería de cañones antiaéreos, dispararon salvas de 21 cañonazos para asistir a los actos del desfile armado en el que ocupaba en lugar destacado el numeroso armamento militar soviético[4]. Para dicho acto, el cronista, Carlos Santamaría, advierte de la falta de muchos de los hombres que lucharon con Fidel Castro en la Sierra Maestra: “todos aquellos que emprendieron la lucha con la esperanza de conseguir un régimen social, de orden nuevo, que diera al traste con los viejos sistemas e instaurase un Gobierno auténticamente cubano y para el pueblo llano tan vilipendiado”.
Sin embargo, a los tres años de aquellos días de esperanzas, el régimen ha sufrido tan gran transformación que: “del movimiento fidelista que ha sido sustituido por un régimen socialista - marxista, que es lo que los hombres de Sierra Maestra no deseaban, y hoy se han vuelto a las montañas a luchar contra lo que significa la Cuba del momento, pretendiendo el derrocamiento de Fidel y de los suyos”.
En el orden económico exterior, Fidel Castro ha sustituido la tradicional dependencia económica cubana de los Estados Unidos, por la que tiene lugar con la URSS y sus países satélites. El Estado cubano utiliza las leyes revolucionarias como arma política, expropiando las fincas agrícolas a quien no sea revolucionario o dando vivienda a quien sea de confianza y adicto a su régimen. En el primer año que siguió al triunfo castrista, el número de personas que huyeron de Cuba fue relativamente bajo, pero se incrementa día a día hasta comprender a nutridos grupos de los que fueron fieles partidarios de la revolución. Dentro del concierto de naciones americanas, se ha establecido una auténtica barrera de protección en torno al régimen cubano y ya han roto con el régimen fidelista, hasta hoy, ocho de las Repúblicas sudamericanas[5].
El régimen cubano, intuye la pésima acogida que va a tener en la próxima reunión de la OEA, a celebrar en Punta del Este, por lo que decide aplazar la celebración de una gigantesca "asamblea popular", pensada en principio para hacer coincidir con la reunión de Punta del Este. Deberá tener lugar el mismo día 22 de enero, y Fidel lo hará coincidir con el aniversario del nacimiento de José Martí Pérez[6], el libertador de Cuba, para contestar así a "las maniobras de los imperialistas yanquis en la Conferencia de Punta del Este", previstas para dicho día 22.
La acción contrarrevolucionaria continúa en el interior de la isla, como informa de Radio La Habana dando a conocer la muerte de cinco elementos y la existencia de varios heridos contrarios al régimen de Fidel Castro, en una acción gubernamental, cuando pretendían secuestrar un yate del Gobierno para huir de la Isla de Cuba[7]. Según ha informado Radio Habana, los secuestradores trataron de subir a bordo del buque "Pretexto", surto en el puerto de Barlovento, próximo a La Habana, con la idea de obligar a la tripulación a hacerse a la mar, "pero los agentes de seguridad consiguieron interceptarlos"[8].
Desde Río de Janeiro, el corresponsal de la agencia, Pyresa, proclive al régimen franquista, Manuel Suárez González, informa de la reunión de la OEA en Punta del Este, en la que Brasil pedirá a Cuba que "debe respetar el sistema iberoamericano, creando condiciones que permitan su neutralización". Al mismo tiempo el Ministro brasileño efectuará un llamamiento al Gobierno de Fidel Castro para que no acepte ninguna alianza con potencias extra continentales, que posibilitaría la eliminación del conflicto existente, trayendo como consecuencia, la “armonización” (sic) en el hemisferio. La posición brasileña en la conferencia de Punta del este, fue anunciada por el Ministro de Exteriores a los Jefes de la misión de los Estados Americanos asistentes, dentro de la línea defendida unánimemente por el resto de los países[9].
El ministro brasileño inició su exposición afirmando que "el actual Gobierno brasileño manifestó, una vez más, su pesar por la actitud del régimen cubano al apartarse, por su libre y espontánea voluntad, de los principios de la democracia representativa definidos en la declaración de Santiago de Chile, suscrita también por Cuba, en 1959. La evolución del régimen revolucionario en el sentido de la configuración en Estado socialista, o marxista leninista, crea una profunda divergencia incompatible entre la política del Gobierno de Cuba y los principios democráticos en que se basa el sistema americano", y afirmó, además, que: "cualquier acción internacional con relación a Cuba como consecuencia para ser legítima y eficaz, debe estricta observancia a los principios y normas del Derecho Internacional y no puede dejar de ser orientada por el propósito constructivo de eliminar los riesgos eventuales", para añadir que: " existen fórmulas intervencionistas o punitivas que no encuentran fundamento jurídico[10], y producen como resultado práctico solamente el agravamiento de las personas e exuberancias de las incompatibilidades, no pueden esperar el apoyo del Brasil"
La Agencia Efe, a través de sus corresponsales en Punta del Este, nos sigue informando puntualmente de los principales acontecimientos que tienen lugar durante la conferencia.
Los ministros de Asuntos Exteriores de los 21 países independientes del Nuevo Mundo que se reúnen en esta estación veraniega de la costa uruguaya, prestan la máxima atención a la propuesta presentado por el delegado argentino para aplazar cualquier decisión que vaya a tomarse en contra del régimen cubano de Fidel Castro. Preguntado por los periodistas sobre el informe propuesto por los Estados Unidos, para expulsar a Cuba de la OEA o al menos suspenderla de "algunas de las prerrogativas continentales", el delegado argentino respondió que: “la ingenuidad legal es igual a una censura". Los Estados Unidos, según fuentes periodísticas, ya no saben que hacer para mantener el continente americano inmunizado contra la afluencia marxista y subversiva de Cuba, y propone, coincidiendo con la propuesta Argentina, algunos procedimientos a emplear contra el régimen cubano. Pretenden imponer la emisión de una declaración conjunta y unánime en la que se declare que: “Cuba, al unirse con un bloque comunista, se ha separado voluntariamente del sistema política interamericano, así como la convocatoria de una nueva conferencia en el plazo de dos meses para emprender la acción que fuera necesaria a la vista de las complicaciones surgidas en América como consecuencia del asunto problemático cubano[11]".
De fuentes allegadas a la mayoría de los delegados que asisten a la conferencia se comenta que el plan parece que tendrá amplio apoyo en la mayoría de los representantes que ven así un modo de romper con el punto muerto en que está inmersa la conferencia. Si bien, en general, puede decirse que la reunión está dividida en dos grandes facciones: una, la de los pequeños estados que, en gran mayoría, respaldan las presiones norteamericanas para llegar a una inmediata acción contra Cuba, la otra posición, mantenida por los mayor países del Continente, Argentina y Brasil principalmente, que están determinados a la suspensión del asunto, tal como se postula en la proposición de Argentina.
34.1. Punta del Este: Cuba se enfrenta a la OEA.
En los días siguientes se comentaba en círculos periodísticos, que Cuba podría ser suspendida de sus derechos como estado miembro de la Organización de Estados Americanos, pero posiblemente las votaciones favorecerían la permanencia, como así ocurrió. Ninguno de los oradores, durante los discursos de la Conferencia, defendió la continuidad de Cuba como miembro la Asociación supranacional[12]. Si bien ocho de los países representantes se pronunciaron contra las sanciones mientras todos los demás se inclinaron a favor de la imposición de correctivos a la Cuba fidelista. Más, faltaron dos votos para alcanzar los dos tercios de la mayoría, necesarios para llevar a cabo la proposición según la propia carta de la OEA[13].
De todas formas el sistema comunista cubano resultará condenado en la Conferencia, al sentenciarse que: "el marxismo leninismo es incompatible con las formas de vida en Iberoamérica". Con fecha 29, la Agencia Efe, desde Punta del Este, informa que los ministros de Asuntos Exteriores de los 20 países del hemisferio occidental acuerdan por unanimidad archivar la recomendación para expulsar a Cuba de la Organización de Estados Americanos, según círculos diplomáticos. En su lugar los ministros han aprobado una moción condenando el comunismo en Cuba y una declaración oficial por la que se reconoce que el marxismo - leninismo es impropio para el mundo americano. Los ministros reunidos se obligarán a convocar una reunión especial para rectificar la Carta, de manera que se permita la exclusión parcial de Cuba, cosa imposible según la actual redacción de la OEA. Se espera un apoyo unánime a la declaración de que el plan "Alianza para el progreso" del presidente Kennedy para la ayuda financiera a los países de Hispanoamérica, constituye el mejor antídoto contra el comunismo. Otra de las resoluciones que van a ser aprobadas por unanimidad es la prohibición “del envío de material estratégico a Cuba, y la formación de un organismo de vigilancia contra la acción comunista en el entorno americano[14]”.
Al día siguiente la prensa divaga sobre las conclusiones de la Conferencia llegando a afirmar que existen dos posiciones enfrentadas en torno a la expulsión de Cuba de la OEA, pues catorce naciones piden que se inicie un debate “en profundidad” (sic) sobre la resolución de dicha medida contra Cuba. Un portavoz de esta opción representativa de las dos terceras partes de la sección, el venezolano Marcos Falcón Briceño, ha solicitado al Presidente de la Sesión que convoque nueva reunión plenaria a este respecto. Parece ser que el objetivo de esta nueva estrategia es doble. Por una parte poner fin a las sesiones a puerta cerrada en las que se ha buscado una fórmula de compromiso en torno a las dos posiciones, una dura y otra suave, y por otra parte, obligar a las respectivas delegaciones a que decidan su actitud con coherencia de grupo[15].
En la siguiente reunión, celebrada a puerta cerrada, Cuba será expulsada del sistema interamericano, en virtud de la moción aprobada por 14 votos y seis abstenciones, tras ocho horas de duración que terminaría en la madrugada[16]. En la misma participaron cuatro países representando a los partidarios de medidas enérgicas contra Cuba (Estados Unidos, Colombia, Venezuela y Guatemala)[17] y otros cuatros países del bloque llamado de "no sanción" compuesto por Argentina, Brasil, Méjico y Chile. La actitud enérgica del ministro colombiano, Dr. Caicedo, puede decirse que fue decisiva, porqué se negó en rotundo a cualquier versión que convirtiera su proposición en algo anodino.
También fue importante la posición del representante de Uruguay que finalizó dando la aprobación a la propuesta, como también la de Colombia que disponía de sólo dos puntos resolutivos: Uno que proponía privar al régimen cubano de su participación en los órganos del sistema interamericano, y otro solicitar instrucciones al consejo de la OEA para que procediera a dar cumplimiento del acuerdo. Los Estados Unidos, para atraer a los países defensores de mantener las cosas en su actual estado, consiguieron que Colombia aceptara la fórmula según la cual la conferencia se limitaba a declarar que el actual Gobierno cubano fuera privado de toda participación en los órganos del sistema interamericano. Después de múltiples discusiones, Colombia aceptaría que sus dos proposiciones fueran precedidas por otras dos en las que se reflejaría taxativamente que un régimen comunista no es compatible con el sistema interamericano y otra recordando que el Gobierno de Fidel Castro ha hecho pública confesión de su ideología comunista.
Como consecuencia, el Gobierno cubano queda excluido del sistema “interamericano” y así quedará constatado en el Consejo de la Organización de Estados Americanos. Se espera que en próximo debate general se confirme el citado acuerdo. El rotativo lo da por hecho, a través de Efe[18].
El citado acuerdo a que se llegó en Punta del Este, fue mal recibido por los cubanos seguidores de la revolución emprendida (sic), según Efe. Una multitud de personas de la que era llamada Federación de la Unión Oficial, próxima a Fidel Castro, se han manifestado por las calles de la capital cubana, protestando por tal medida, y solicitando el cierre de la base naval norteamericana de Guantánamo y, así mismo, proferían frases hostiles contra los ministros de la conferencia de Uruguay. Al mismo tiempo la prensa informa de la llamada que el Gobierno argentino ha efectuado a su embajador en La Habana para que regrese a Buenos Aires e informe sobre la situación cubana, preludio para una ruptura de relaciones diplomáticas entre ambos países[19], que tendrán lugar al siguiente mes[20].
Igualmente, la prensa soviética efectúa duras críticas a los Estados Unidos motivadas por la resolución final de la conferencia de Punta del Este. El órgano informativo del partido comunista soviético, Pravda, en un número llegado a la capital sueca, que recoge la misma agencia Efe, informa que: "la diplomacia de los Estados Unidos ha sufrido un fuerte golpe en la citada conferencia, al tiempo que ataca duramente el discurso pronunciado por el secretario de Estado norteamericano en la citada conferencia". Añade que Dean Rusk derramó lágrimas de cocodrilo por la trágica suerte del pueblo cubano, cuando todo el mundo conoce que la tragedia es para los Rockefeller, los Morgan, los Dupont, que han perdido para siempre su joya en el Caribe[21].
Sin embargo, en la Asamblea General de las Naciones Unidas el delegado soviético ha presentado una moción en la que se propone que el alto Organismo ejerza sus buenos oficios acerca de Estados Unidos y Cuba, con el fin de que resuelvan pacíficamente y por medio de negociaciones sus constantes desavenencias. Han presentado otra moción los delegados de Rumania y Checoslovaquia para resolver estas diferencias por medios pacíficos y que no se interfiriera en los asuntos internos de Cuba[22], según Efe.
La misma agencia, desde Ottawa, informa que el primer Ministro canadiense John Diefenbaker, ha dicho que Canadá rechazará la petición del Secretario de Estado norteamericano, Dean Rusk, para que “el mundo libre” imponga sanciones económicas a Cuba, declaraciones bien acogidas por su propio Gobierno y especialmente por el régimen de Fidel Castro[23].
Asimismo el presidente argentino, Frondizi, ha defendido similar posición, la misma que ya había sido adoptada en la conferencia de Punta del Este, manifestando que: "la historia ha probado que los países que defienden los principios de la intervención y la auto determinación luchan por la inviolabilidad del hemisferio frente a cualquier tipo de agresión[24]".
Coincidiendo con la Conferencia de Punta del Este, y la problemática que ocasiona el reconocimiento del régimen cubano en la misma, la prensa española arrecia la crítica contra Fidel Castro y sus medidas revolucionarias pro-comunistas. El diario español Ya desde Madrid, que recoge nuestro rotativo tinerfeño, publica un agudo y negativo análisis de la situación cubana en su tercer año revolucionario. Ridiculiza el sistema económico y considera increíble que dicho año se llame de la planificación, al tiempo que denuncia la escasez y dificultades para conseguir alimentos en la otrora tierra de inmigrantes, produciendo una situación que agota la paciencia de las gentes más humildes que: " de buena fe habían llegado a creer que habían sido explotados por los poderosos y ahora se había iniciado una nueva era de reparación de injusticias". Añade el citado comentario que: "... realmente, los cubanos están sufriendo una serie de privaciones, que no acaban de encajar después de las promesas del famoso bienestar soviético[25]".
El citado rotativo nos indica, además, que el pasado primero de enero hubo un gran desfile militar en La Habana con ostentación clara de poder revolucionario, para paliar el tratamiento dado a Cuba en la Conferencia de Punta del Este. En los actos que siguieron se aprobaría la llamada "Segunda declaración de La Habana", como respuesta a la "agresión imperialista y de sus lacayos" en la citada conferencia de la OEA. Siguiendo el contenido del citado diario madrileño, que: "... una de las cosas más tristes que han ocurrido en estos días y, precisamente, el día de Reyes”, fue la entrega de los "pioneros rebeldes" del nunca bien ponderado Centro Asturiano de La Habana, donde tenía lugar el acto. Fue el propio Fidel Castro quien pronunció un discurso lleno de demagogia a unos cientos de niños allí reunidos, de edades comprendidas entre los siete y los doce años, a los que dijo[26]: “ que los ricos eran los culpables de que no tengáis hasta ahora ropa, comida, juguetes o libertad para tener todo lo que tenían sus hijos..."
El Gobierno norteamericano aprovecha la resolución de la citada conferencia de países de la OEA, para disponer y acrecentar medidas económicas contra Cuba y su régimen. El presidente Kennedy mantiene la absoluta interrupción de las importaciones de la isla caribeña, como medida para privar al régimen de Fidel Castro de los dólares que utiliza para, a su vez, promover actividades subversivas en otros países iberoamericanos. Estas medias son consecuencia de la reciente conferencia de Punta del Este, en la que se ha buscado el aislamiento de Cuba y su exclusión de la OEA y, por tanto, se restringirá aún más las limitadas exportaciones, por razones humanitarias, de alimentos y artículos sanitarios, con destino a Cuba.
Según el rotativo tinerfeño "la orden del presidente Kennedy entrará en vigor el miércoles, siete de febrero y, en virtud de ella, todas las importaciones de mercancías con origen cubano, o importadas a través de Cuba, serán suprimidas[27]".
En el texto de la disposición presidencial se hace referencia a las decisiones acordadas en Punta del Este y a la citada autorización que había sido votada en el Congreso USA para mantener un contundente embargo a todo comercio de la Cuba de Fidel Castro, cuya resolución será aprobada en breve por el alto Organismo norteamericano para su inmediata ejecución. Sin embargo, en el mismo rotativo se recoge la propuesta de continuación de la ayuda de Rusia a Cuba, prometida por el mismo Kruschef que manifestó a la prensa de su país: "se mantendrá la ayuda a Cuba para poner fin a los planes del imperialismo yanqui", al tiempo que participa a Fidel Castro[28], en un mensaje personal que: "Cuba no estará sola".
No obstante, el propio país anfitrión de la reunión, Uruguay, parece que no desea romper las relaciones diplomáticas con Cuba, de forma inminente, a pesar de que es uno de los siete países sudamericanos que todavía no han roto tales relaciones[29].
Castro calificó a la Organización de Estados Americanos como brazo ejecutivo de "los yanquis" y aparato de agresión contra Hispanoamérica. Dean Rusk, secretario de Estado norteamericano manifesta a su vez, “que espera que la prohibición decretada por Norteamérica sobre el comercio con Cuba haga ver a los aliados de este país "la necesidad de examinar su política hacia el régimen de Fidel Castro[30]".
El propio Castro reacciona violentamente calificando en sus declaraciones, ante una gran concentración de miles de cubanos adictos, como una gran "felonía" el embargo de productos norteamericanos hacia Cuba, y que: "el citado embargo norteamericano, que asciende a unos veinte millones de dólares, deja a Cuba sin divisas para adquirir artículos alimenticios y medicinas en Estados Unidos", calificando que tal acción constituye un ataque al pueblo cubano[31].
La Casa Blanca ha manifestado que entra en vigor las medidas contra Cuba y que la pérdida de tales ingresos reducirá la capacidad del régimen de Fidel Castro, íntimamente relacionado con la política del bloque soviético. Sin embargo, por razones humanitarias, los Estados Unidos permitirán el envío a Cuba de medicinas y algunos alimentos, únicas exportaciones permitidas por dicho país[32].
Igualmente, en la Sede de las Naciones Unidas, Cuba acusó a los Estados Unidos de haber hecho de la Organización de Estados Americanos "un anexo del Departamento de Estado norteamericano y de preparar el terreno para una futuro agresión en Hispanoamérica". El embajador cubano en las Naciones Unidas, Mario García Incháustegui formuló estas acusaciones en el debate de la Comisión Política Principal. El delegado cubano también atacó a los miembros de Relaciones Exteriores reunidos en Punta del Este y dijo que: "uno de los representantes latinoamericanos había votado contra las instrucciones de su propio Gobierno, refiriéndose a la República de Haití", y a continuación dirigió duras críticas contra la actitud de los mandatarios norteamericanos responsables de la decisión acordada en la citada Conferencia en Uruguay”.
En una hábil maniobra, Cuba se retiró de la Organización de Estados Americanos (OEA), antes de que la misma tomara la decisiva postura de la expulsión de su seno. El embajador de Cuba, Carlos Lechuga, anunció su retiro del Consejo e la OEA después de asegurar que el proceso que se siguió para expulsar a Cuba era ilegal[33].
La situación en el país caribeño no puede ser más difícil, según insiste la prensa del momento, pues el hambre y la falta de elementos e infraestructura para cubrir las necesidades más elementales son cada vez más acuciantes. Pero las consecuencias de dicha situación de penuria, se achaca en Cuba a que es la consecuencia del bloqueo económico que motivan las medidas norteamericanas, mientras la ayuda de países del Este llega sin la eficacia y prontitud esperada. La miseria alcanza aún más a los prisioneros políticos en varias cárceles de la Isla y especialmente en la reclusión de Pinos, donde escasea la comida y las medicinas mientras el agua es poca y sucia. A los presos políticos se les prohíbe la visita de sacerdotes y se regula la de familiares, que están obligados a facilitar a los presos las necesidades propias más elementales[34].
Sin embargo, en la sección de Internacional del citado rotativo tinerfeño, recogiendo la crónica especial de la agencia Pyresa (pro régimen franquista) fechada a 12 de febrero, constatamos que: " gentes pertenecientes a todas las clases sociales, que combatieron en las filas revolucionarias de Fidel Castro contra el dictador Batista, están en el exilio a la espera de la caída del nuevo dictador comunista". Se calcula que su número puede ascender a trescientos mil, entre los que permanecen en Cuba y los huidos a tierra continental, según de comenta en los medios del exilio. Muchos han buscado refugio en los Estados Unidos, otros en Méjico, Venezuela, Colombia, Brasil, y otros muchos en España y resto de Europa. Apunta la citada crónica que "para muchos de ellos, por paradójico que resulte, la bandera enarbolada por el barbudo Fidel Castro significaba la liberación, la conquista de los derechos civiles. Había que terminar con la opresión del régimen policiaco (sic) de Batista, pero Castro ha traicionado a lo más destacado de sus seguidores. Apunta el cronista que: "hoy en día, en el exilio, se encuentran personalidades de acusado relieve, de la categoría del profesor de Derecho Romano, Ernesto Diego, que fue Embajador de Castro en Washington; del profesor Alberto Blanco, una eminencia del Derecho Civil; del también catedrático don Manuel Dorta Duque; de D. Luis A. Baralt, director del Teatro Universitario. Entre los muchos intelectuales que han tenido que abandonar las filas castristas, aparecen médicos ilustres cubanos, como D. Pedro Castrillo, D. José Lastra o D. Carlos Tabares, no olvidando al Doctor Rodríguez Díaz que intervino quirúrgicamente al hijo único de Fidel Castro. Periodistas como Arturo Alfonso Roselló, Mario Barrera, Herminia del Portal y muchos más”. Abogados, médicos ingenieros, empleados, escritores, son componentes de las diferentes clases sociales que hoy están en el exilio. Muchos de ellos tienen la esperanza de que la caótica situación por la que atraviesa Cuba tendrá pronto una esperanza solución con la caída del nuevo dictador. Pues se comenta, exageradamente, que existen hasta un centenar de partidos políticos, dispuestos a enfrentarse con la dramática situación para devolver a Cuba la paz, el sosiego, la tranquilidad que tiene tan merecida. Es necesario aunar voluntades, aglutinar esperanzas, crear una fe común en algo, en un hombre o en un grupo de hombres; en una doctrina en algo que, efectivamente, mueva a la ilusión de tantos miles y miles de cubanos, especialmente los jóvenes. Lo que no es posible es volver la vista atrás, puesto que si bien nadie pone en duda que, socialmente, en Cuba había mucho que hacer, y fue por ello por lo que Castro y su revolución previa atrajo tantos adeptos y encantó a las muchedumbres. Ahora es necesario un equipo de hombres nuevos, pero a la vez con prestigio ante el pueblo, que deben surgir (sic) de los cubanos exiliados que han de reagruparse para una causa común[35]. Confían, sin embargo, que la ocasión llegará por muy férrea que sea la mordaza impuesta por Castro a su pueblo engañado. Las sanciones económicas acordadas en Punta del Este, van a poner a prueba el régimen castrista, ya que a pesar de las ayudas de países comunistas del Este, dicha ayuda queda a muchos kilómetros y llegan siempre tarde para las penurias que actualmente sufre la población cubana".
La guerra ideológica sigue su curso como consecuencia de las decisiones de la OEA, contra Cuba, en Punta del Este, se había trasladado el debate al mismo seno de las Naciones Unidas donde la Comisión Política de ese superior Organismo, rechazó por abrumadora mayoría la acusación que había formulado la Cuba comunista. Evidentemente se hallaba respaldada por los países del Este, contra el Gobierno de los Estados Unidos, al que acusaban de proyectar actos de intervención y agresión contra la República Popular de Cuba.
La votación sólo fue respaldada por la URSS y nueve países más del boque comunista, que solicitaban "un urgente llamamiento a Washington para que pusiera fin a la interferencia en los asuntos internos de Cuba". La derrota abrumadora ha sido una de las mayores registradas en la historia de las Naciones Unidas a iniciativa del bloque comunista patrocinado por la URSS[36].
Para mayor morbo, la agencia Efe en crónica fechada en La Habana a día 24 de febrero informa que algo esta ocurriendo en torno a Fidel Castro, mientras se pregunta: ¿dónde se encuentra el mandatario cubano? Éste es el tema central de los comentarios que circulan por la capital cubana sobre la inexplicable ausencia de Castro en los actos públicos oficiales, ya que Fidel Castro no compareció en un importante acto oficial a pesar de que había sido anunciada su presencia por la red de televisión estatal. La última vez que fue visto en público fue el pasado 12 de febrero acompañando a un alto dignatario brasileño de visita en Cuba[37].
34.2. Fidel Castro acude al Consejo de Seguridad de la ONU
Sin embargo, el mandatario cubano, continúa tras las riendas del poder y acuerda solicitar una nueva reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU, alegando que debe tomarse en consideración por "ilegal" la aplicación de sanciones a Cuba por parte de los Estados Unidos. El citado organismo "no ha dado indicación alguna si reunirá el Consejo para estimar las nuevas acusaciones de la Cuba marxista, y, si llega a considerarlo, “¿cuándo procederá a celebrar sesión con este motivo?". No obstante se sabe que habrá reunión en breve para tratar temas en el Consejo de Seguridad.
La nueva protesta cubana alega que las sanciones económicas contra su país han sido emprendidas sin la autorización del Consejo, por tanto, violando la Carta de las Naciones Unidas. "Estas medidas ilegales", alega (sic) el representante cubano, "han sido puestas en efectividad fuera de la agencia regional y sin la autorización del Consejo de Seguridad". Se considera, por todo ello, que los Estados Unidos de América han convertido la Organización de Estados Americanos en un instrumento de agresión contra un país independiente, que, a su vez, es miembro de las Naciones Unidas[38].
Como quiera que el país artífice y patrocinador de la OTAN, es el principal enemigo de Cuba, y a su vez de sus aliados de la Unión Soviética, el Gobierno cubano, obedeciendo el mandato de su máximo dirigente, según recientes declaraciones en La Habana, insiste nuevamente en el abandono de la base de Guantánamo por los norteamericanos. Ante la nueva petición cubana, el representante del Departamento de Estado norteamericano ha declarado que el derecho que le asiste en la posesión de dicha base aeronaval sita en Guantánamo (Cuba), es irrecurrible (sic) y de cuya validez nadie discute[39].
Días más tarde "Radio Habana" informa que el suministro de corriente eléctrica se va a racionar en la provincia de Oriente, incluso en la capital de Santiago, afectando igualmente a la población de Guantánamo, por cuyas circunstancias la prensa del momento achacó el acto a sabotaje revolucionario intencionado. En consecuencia, Fidel Castro ha prometido a la Unión Soviética que reclamará con la fuerza que sea necesaria la devolución de dicha base de Guantánamo, en posesión de los Estados Unidos[40].
La interrupción de la energía eléctrica se atribuye a la necesidad de conservar en buen estado "los generadores fabricados en los Estados Unidos, a causa de la falta de piezas de recambio[41]".
Fidel Castro, en persona, continúa haciendo apariciones públicas, "para mantener vivo el estado de ánimo entre sus seguidores revolucionarios, donde se apreciaba una clara decepción", pero también para anunciar nuevos racionamientos, debido a la escasez de subsistencias en todo el territorio cubano. Ante las cámaras de la televisión ha declarado que "cada cubano podrá comer siete huevos y 50 gramos de mantequilla al mes". Después de declarar que por culpa yanqui "hemos heredado un infierno", se dirigió a los especuladores amenazadoramente anunciando denuncias contra ellos e incluso que serán enviados "al paredón". Acusó a los Estados Unidos[42] de ser responsables de la crítica situación por la que atraviesa Cuba, por "el brutal bloqueo económico" impuesto al país, y anunció que el racionamiento no se hará por igual en toda la isla. En estos momentos una delegación de Yugoeslavia, en representación de su presidente, Tito, se encuentra en La Habana, la que con promesas de auxilio de todo tipo, siembra la esperanza en la grave situación del régimen castrista[43].
La agencia Efe describe la noticia indicando que: " la manteca de cerdo, el arroz y las judías estarán racionadas en toda Cuba; el jabón y la pasta dentrífica en ciudades y pueblos, incluyendo La Habana, y la carne, el pescado, los huevos, la leche, la mantequilla y las patatas estarán racionadas sólo en la Gran Habana[44]".
Fidel Castro reconoció, también, durante el discurso que había habido algunos errores de apreciación por parte de su Gobierno, por que " no se hizo un análisis objetivo de la situación en el momento oportuno. Caímos en el subjetivismo y prometimos ciertas cosas que habrían de realizarse en pocos meses, cuando fuimos incapaces de resolver el problema en aquel tiempo[45]".
Días después temeroso de perder el control de la situación, se hace nombrar primer secretario de la Organización Revolucionaria Cubana, una especie de partido político que será el depositario de los ideales de la revolución socialista. Para mayor control del mismo, a su hermano Raúl se le designa segundo secretario[46].
Otro motivo que impulsa al dirigente cubano a la toma de tales acciones, es el rechazo, que el mismo día efectúa el Consejo de Seguridad de la ONU a la petición formulada por la diplomacia cubana para que fuera revisada la expulsión de Cuba de la Organización de Estados Americanos. Significativamente la Unión Soviética y Rumania apoyaron a Cuba y no participó en la votación el representante de Ghana en principio favorable a la república caribeña, si bien hubiera necesitado, al menos, dos votos más para la toma en consideración de la petición cubana[47].
Por estos momentos, y tomando fuentes de Efe, el diario palmero, decano de la prensa canaria, Diario de Avisos, se pregunta si los rusos estarán montando una base de lanzamiento de cohetes en territorio cubano[48].
La situación de cerco que sufre el régimen fidelista en estos momentos, unido a la poca efectividad del “aval soviético”, obliga a una reorganización del Gobierno que se inicia con la sustitución del embajador cubano en Moscú, Faure Chaumón, que pasa a ser designado ministro de Comunicaciones. El capitán Curbelo Morales, al que sustituye Chaumón en comunicaciones, pasa a ser nombrado para el mando de la Fuerza Aérea cubana[49].
A estos se suman otros cambios en la estructura gubernamental, por lo que se intuye que esta reorganización que Fidel Castro imprime a su Gobierno se debe al deseo de controlar con más eficacia la situación crítica por la que pasa, en estos momentos, el proceso revolucionario. Para imprimir carácter de fuerza contra sus adversarios, dos días después, comienza los aplazados juicios sumarios contra los más de 1180 prisioneros detenidos a raíz de la abortada invasión a la Isla, en el mes de abril de 1961. Se designa presidente del tribunal revolucionario al ministro de Trabajo, Augusto Martínez Sangres y como fiscal acusador el doctor Santiago Cuba, entre otros miembros del Tribunal. Entre los prisioneros que se juzgan se encuentran el doctor Artime, jefe civil de la fuerza invasora, así como Carlos Miró Cardona y José Varona, hijos de los dirigentes contrarrevolucionarios de su mismo nombre ahora exilados de Cuba[50].
Desde Miami, se informa, por noticias captadas a través de la emisora gubernamental cubana Radio Progreso, que los 1.179 prisioneros que están siendo juzgados en la capital cubana han sido divididos para su sentencia en tres categorías. Se añade que algunos serán ejecutados, otros sentenciados a prisión y los restantes recibirán “adoctrinamiento político”. La citada emisora informa que nada se sabe sobre las posibles condenas que serán impuestas a los acusados, aunque dice que los cubanos se hacen conjeturas sobre la posibilidad de que se decida condenar “a muerte” (sic) a la mayoría de los acusados.
Por otra parte Radio Habana, aportando más noticias sobre los juicios, afirma que el régimen de Castro no tiene intención de juzgar a los tres capellanes que acompañaron a la fuerza expedicionaria, los padres Pablo de Armas, Segundo de las Heras y Tomás Macho[51].
Sin embargo, no se permite entrar a la sala de los juicios a los periodistas extranjeros que se les mantiene aislados, junto a otras personas interesadas bajo vigilancia policial. Las solicitudes formuladas por varios diplomáticos occidentales para que se les permita acceder al lugar de los procesos en calidad de observadores no han sido atendidas[52].
La comisión internacional de juristas, desde Ginebra, ha hecho una declaración que no ha recibido contestación alguna a la petición para enviar un observador a los juicios que se están celebrando en La Habana contra las personas acusadas de la invasión sobre Cuba el pasado mes de abril[53]. La comisión “cablegrafió” la petición al doctor Fidel Castro, el pasado martes, añade la declaración[54].
Por todo ello el Consejo de la Organización de Estados Americanos (OEA) ha dirigido un llamamiento al Gobierno cubano para que lleve a cabo “ con el más estricto respeto a los derechos humanos” los juicios contra los prisioneros anti castristas. La medida, sometida a votación, fue aprobada por doce votos contra ninguno y las abstenciones de Méjico, Brasil y Bolivia. Desde la sede de la Organización se están llevando a cabo los pasos necesarios para establecer contacto con las autoridades cubanas, en un esfuerzo de asegurarse el resultado solicitado en la petición del Consejo. Todo esto como consecuencia de las noticias aparecidas en la prensa que indican que Cuba ha recibido armamento, por valor de cien millones de dólares, procedente de los países del bloque soviético y que dicho armamento le ha permitido desarrollar una de las más formidables organizaciones militares en Iberoamérica”, según afirma en Departamento de Estado norteamericano[55].
Se refiere, asimismo, a la noticia aparecida en la prensa del momento consecuencia de la ruptura de relaciones diplomáticas entre Ecuador y Cuba, que parece celebrar con gran regocijo[56].
A todo ello se suman los graves incidentes en La Habana donde multitudes “pro castristas” y parientes y amigos de los prisioneros de guerra procesados, se enfrentan duramente en las calles inmediatas a la prisión de “El Príncipe”. Las causas se deben a la publicidad que se ha dado a las peticiones del fiscal y sentencias recaídas en los prisioneros, consistentes en penas de muerte o 20 años de trabajos forzados, para todos los acusados, noticias[57] que son corroboradas por la agencia de prensa de la Alemania Oriental ADN.
El mismo rotativo, poco después, nos informa que: “en bloque aparecen ante un tribunal formado por abogados y jueces de la milicia roja estos 1.179 cubanos muchos prisioneros en el intento de invasión de a abril del pasado año”. Los acusados han sido condenados “a penas” (sic), cuya duración es de treinta años de trabajos forzados, o el pago de una indemnización de 62 millones de dólares.
Fidel Castro prefiere esta última fórmula en un momento de crisis para la economía cubana, si bien el corresponsal añade que: “un hombre aunque sea un prisionero de guerra, es una realidad sobre la que no caben transacciones monetarias, ya que está por medio la dignidad de la persona. Negociar con unos presos indefensos y pedirles dólares a cambio de la libertad es cosa que puede tener muchos nombres entre ellos el chantaje[58]”.
Sin embargo, en noticia fechada en Washington, el mismo día, el portavoz del Departamento de Estado Norteamericano manifiesta que “no existen obstáculos legales para el pago en metálico al Gobierno de Cuba por el rescate de los 54 prisioneros que se encuentran heridos o enfermos”, y añade que los funcionarios que intervienen en el asunto no han tenido conocimiento directo de lo tratado entre la comisión cubana y el régimen de Castro sobre la libertad de prisioneros[59]. Pero se ha de considerar la prepotencia del líder cubano, tras el éxito, cuando llega a prohibir las despedidas en los aeropuertos de los amigos o parientes que por diferentes razones partan hacia el exterior[60].
Las gestiones surten efecto, puesto que en las noticias del día siguiente la prensa se hace eco de la liberación de sesenta prisioneros, heridos y enfermos, que han sido puestos en libertad por el Gobierno castrista y que han llegado a Miami por vía aérea procedentes de la capital cubana. En la ciudad de Florida han sido recibidos por millares de compatriotas exilados que dispensaron un entusiasta recibimiento a los ex prisioneros[61]. Una gran parte de estos prisioneros ingresa inmediatamente en los hospitales de la ciudad aquejados de anemia aguda, desnutrición y algunos heridos con las balas todavía alojadas en sus cuerpos[62].
La agencia Efe, a través de noticias en el rotativo, El Día tinerfeño, alude al antiguo vicepresidente, durante el régimen de Prío Socarrás, Guillermo Alonso Pujol, quien en rueda de prensa ha confirmado a los periodistas que: “he pagado a Fidel Castro la suma de cien mil dólares por la liberación de su hijo Jorge, prisionero tras la fracasada invasión de Bahía de Cochinos, y que considera el acto como un deber paternal”. Dijo, además, que los Estados Unidos tienen la obligación de hacer todo lo posible para liberar a todos los prisioneros de la fracasada invasión[63] por “miles de razones”, añadió.
...
|